La violencia intrafamiliar
y la pobreza bajan en tierras que son propiedad de mujeres
14 de marzo 2016
Un estudio que
realizó el banco mundial demostró que las mujeres que tienen propiedades o
tierras tienen una relación con la disminución de los niveles de pobreza, los
matrimonios forzados, violencia intrafamiliar y hasta una mejor educación
infantil.
Esto demuestra que las mujeres al tener un bien inmueble; asegura su
capacidad para desarrollarse y ser generadoras de bienestar para sus familias.
Un alto porcentaje de las familias Mexicanas tienen como pilar a las mujeres sin tener un enfoque feminista cada vez es mayor su aporte en la sociedad.
Nota completa:
La
violencia intrafamiliar y la pobreza bajan en tierras que son propiedad de
mujeres
UN ESTUDIO
DEL BANCO MUNDIAL DEMUESTRA QUE EL AUMENTO DE MUJERES PROPIETARIAS DE TIERRAS
LLEVA ASOCIADO UN DESCENSO DE LOS NIVELES DE POBREZA, MATRIMONIOS FORZADOS Y
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, ASÍ COMO UN MEJOR DESARROLLO DE LA EDUCACIÓN INFANTIL.
“Sus
esposos se lo pensarían dos veces antes de golpearlas porque la mujer podría
vender las tierras, recoger el dinero y marcharse de casa”, explica el
economista Klaus Deninger que presentará el informe en la conferencia sobre
tierra y pobreza que comenzará este lunes en Washington, según un cable de la
agencia Europa Press.
Allí los expertos del Banco Mundial y más de 1.400 delegados de ONGs, gobiernos y sector privado discutirán cómo incentivar esas ventajas, particularmente en las regiones subsaharianas, donde menos de una de cada 5 mujeres posee terrenos.
Estudios previos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas apuntan que si las propiedades actuales disfrutaran del mismo acceso a los recursos que los hombres, el número de hambrientos en el mundo descendería en 150 millones de personas.
Los expertos encuentran dos motivos fundamentales: el papel instrumental que juegan las mujeres a la hora de gestionar el uso de los terrenos en las zonas subsaharianas donde ellas son las más implicadas en el trabajo de la tierra y la recolección de alimentos; y que las mujeres propietarias suelen ser más ahorradoras que sus contrapartes masculinos.
Más de la mitad del terreno cultivable del mundo todavía está en manos masculinas, por la vigencia de una vetusta tradición de género.
Allí los expertos del Banco Mundial y más de 1.400 delegados de ONGs, gobiernos y sector privado discutirán cómo incentivar esas ventajas, particularmente en las regiones subsaharianas, donde menos de una de cada 5 mujeres posee terrenos.
Estudios previos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas apuntan que si las propiedades actuales disfrutaran del mismo acceso a los recursos que los hombres, el número de hambrientos en el mundo descendería en 150 millones de personas.
Los expertos encuentran dos motivos fundamentales: el papel instrumental que juegan las mujeres a la hora de gestionar el uso de los terrenos en las zonas subsaharianas donde ellas son las más implicadas en el trabajo de la tierra y la recolección de alimentos; y que las mujeres propietarias suelen ser más ahorradoras que sus contrapartes masculinos.
Más de la mitad del terreno cultivable del mundo todavía está en manos masculinas, por la vigencia de una vetusta tradición de género.

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